
¿Por qué Cuba está bajo asedio?
Lo que sigue es un resumen detallado en español del artículo publicado por The Week – UK.
El artículo describe la profunda crisis económica y social que atraviesa Cuba, presentándola como resultado de una combinación de problemas internos y de una creciente presión de Estados Unidos. A continuación, resume sus principales argumentos.
Una crisis sin precedentes recientes
Según el artículo, Cuba enfrenta una de las situaciones más graves de las últimas décadas.
Entre los problemas señalados figuran:
- Tres apagones eléctricos nacionales desde febrero de 2026.
- En La Habana, la electricidad estaría disponible apenas unas dos horas al día, mientras que en las zonas rurales el servicio sería aún más limitado.
- El suministro de agua potable sería intermitente.
- El salario promedio mensual equivaldría a menos de 20 dólares estadounidenses en términos reales.
- La producción agrícola habría caído considerablemente, lo que habría provocado frecuentes escaseces de alimentos.
- El combustible tendría un costo demasiado elevado para gran parte de la población.
- Los sistemas de salud y educación, que durante décadas fueron considerados fortalezas del país, estarían atravesando un marcado deterioro.
El turismo, principal fuente de divisas de la isla, también habría registrado un fuerte descenso. El artículo afirma que, durante los primeros cinco meses de 2026, la llegada de turistas cayó un 58 % respecto al mismo período del año anterior. Añade que algunos vuelos de larga distancia dejaron de operar debido a problemas para abastecerse de combustible.
Asimismo, menciona el resurgimiento de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y el chikunguña, y cita un informe de las Naciones Unidas en el que se señala que la mortalidad infantil habría aumentado significativamente. También sostiene que aproximadamente una quinta parte de la población ha emigrado desde 2021.
¿Cómo se llegó a esta situación?
El artículo sostiene que la crisis tiene múltiples causas.
Por un lado, atribuye responsabilidades al gobierno cubano, al que acusa de décadas de mala gestión económica. También señala que durante la década de 2010 el país apostó fuertemente por el turismo mientras destinaba menos recursos al sistema sanitario, una estrategia que resultó severamente afectada por la pandemia de COVID-19.
También recuerda las protestas masivas de julio de 2021 y la respuesta represiva ordenada por el presidente Miguel Díaz-Canel.
Sin embargo, el artículo afirma que el factor determinante de la crisis actual sería un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos en enero de 2026, que califica como la mayor presión de ese tipo desde la Crisis de los Misiles de 1962.
Añade que, simultáneamente, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva que declara a Cuba una amenaza para la seguridad nacional e instó públicamente a los dirigentes cubanos a negociar “antes de que sea demasiado tarde”.
La visión de Washington
El artículo señala que Estados Unidos justificó esa decisión al mencionar los vínculos de Cuba con Rusia y China y acusar al gobierno cubano de contribuir a la desestabilización regional mediante la migración y la violencia.
También recuerda que el régimen comunista cubano ha sido históricamente un objetivo político para amplios sectores del Partido Republicano y destaca la influencia del secretario de Estado Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y partidario de un cambio de régimen en la isla.
No obstante, el artículo considera que el verdadero contexto habría sido el éxito obtenido por Washington en Venezuela a comienzos de 2026 y el interés de Trump en reafirmar la influencia estadounidense en el hemisferio occidental.
El papel de Venezuela
El artículo explica que Venezuela se convirtió en el principal proveedor de petróleo de Cuba tras la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999.
Afirma que esa cooperación continuó durante el gobierno de Nicolás Maduro y que, hasta comienzos de 2026, alrededor del 75 % del petróleo importado por Cuba procedía de Venezuela y de México.
Según el relato del artículo, después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026, Washington habría obligado tanto a Venezuela como a México a suspender los envíos de petróleo a Cuba.
Como consecuencia, Cuba habría perdido el suministro energético necesario para mantener en funcionamiento sus plantas eléctricas y su infraestructura, recibiendo únicamente cargamentos ocasionales que apenas alivian temporalmente la situación.
Objetivo de cambio de régimen
El artículo sostiene que la administración Trump buscaría repetir en Cuba un proceso similar al ocurrido en Venezuela.
Citando fuentes del Wall Street Journal, afirma que el objetivo sería lograr un cambio de régimen antes de que finalice 2026.
Sin embargo, señala que Washington no ha hecho públicas sus exigencias concretas durante las conversaciones mantenidas con representantes cubanos.
El texto argumenta que la experiencia reciente demuestra que la definición estadounidense de “cambio de régimen” puede ser flexible. Como ejemplo, menciona que en Venezuela Nicolás Maduro habría sido reemplazado por su vicepresidenta Delcy Rodríguez sin una democratización completa del sistema político, aunque con una apertura económica hacia inversiones estadounidenses.
También compara esa situación con la política de Trump respecto a Irán.
Reformas económicas en Cuba
El artículo afirma que el gobierno cubano anunció en junio de 2026 un paquete de 176 reformas orientadas al libre mercado.
Interpreta estas medidas como un intento de reducir las tensiones con Washington y facilitar una eventual negociación política.
Obstáculos para un acuerdo
El texto identifica importantes dificultades para alcanzar un entendimiento entre ambos gobiernos.
Por parte de Estados Unidos, recuerda que una ley aprobada en 1996 impediría reconocer a cualquier gobierno cubano en el que continúe participando Raúl Castro.
También sostiene que una parte importante del electorado cubanoamericano en Florida rechazaría cualquier acuerdo que no implicara el fin definitivo del actual sistema político cubano.
Además, menciona que Raúl Castro habría sido acusado por un gran jurado de Florida por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Desde la perspectiva cubana, el artículo considera improbable que La Habana aceptara entregar a Raúl Castro y señala que tampoco existe una figura opositora con suficiente respaldo para encabezar una transición.
Menciona, además, rumores sobre el posible protagonismo de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, debido a sus vínculos con sectores militares y empresariales.
¿Qué podría ocurrir?
El artículo considera poco probable una invasión militar estadounidense, argumentando que Trump evitaría un compromiso militar de esa magnitud mientras enfrenta otros conflictos internacionales.
También sostiene que, aunque las Fuerzas Armadas cubanas ya no tendrían la capacidad de décadas anteriores, resulta difícil imaginar que la élite gobernante colabore en una operación destinada a capturar a Raúl Castro o Miguel Díaz-Canel.
Finalmente, concluye que la avanzada edad de Raúl Castro podría facilitar eventualmente una transición política, aunque advierte que cualquier proceso de cambio sería complejo debido a la larga permanencia del sistema de partido único y a la confrontación existente entre La Habana y Washington.
La dimensión humana
El artículo concluye destacando el sufrimiento cotidiano de la población cubana.
Cita el testimonio de Meyboll Font, una habanera de 51 años, quien resumió la situación afirmando: “vivir así es una agonía”.
