
Experiencias internacionales del retorno de emigrantes I. Países con mayor número de retornos
Este es el primero de tres artículos sobre el retorno de emigrantes a sus países de origen, en el que destacamos los países con el mayor número absoluto de retornos y aquellos donde el retorno tiene un impacto demográfico o económico significativo.
El regreso de Minh Tam a Vietnam después de ocho años viviendo en Canadá sorprendió a su familia y amigos. Con 30 años de edad y un empleo estable, para ella no fue un desafío integrarse a la sociedad canadiense, pero nunca se sintió en casa. Su rutina de trabajo y vida mundana estaba marcada por la soledad y la nostalgia.
La decisión de regresar estuvo marcada por dos experiencias profundas: la añoranza que le produjo visitar Hanoi en 2023 y la imagen de sus padres rogándole que se quedara. Esas estampas resaltaron su sentido de pertenencia a Vietnam.
La historia de Tam es parte de una tendencia creciente de migración de retorno. Cada año regresan unos 25 mil emigrantes vietnamitas, impulsados por una economía pujante, mejores condiciones de vida y una política de estímulos de parte del gobierno, así reflejado en el informe Migration Profile Vietnam report by the International Organization for Migration. Pero el flujo principal es de 120 a 150 mil trabajadores que regresan anualmente al finalizar su contrato.
Definiciones de “Retornado”
Hay diferentes definiciones de “retornado” según el país. Para la OIM, “migrantes retornados” son personas que regresan a sus países de origen de manera voluntaria o asistida (OIM, 2022). Para México, incluye un alto porcentaje de deportaciones. Para China e India, son casi en su totalidad retornos voluntarios de población cualificada. Para España, son ciudadanos nacionales que se reinscriben en el padrón municipal, incluyendo los que se acogen a la Ley de Nietos. La Ley de Migración cubana refiere a los “ciudadanos cubanos que retornan al territorio nacional”.
Los tipos de retorno incluyen el voluntario e involuntario, también conocido como forzado; el retorno físico, en el que el migrante regresa de manera presencial al país de origen; y el virtual o implícito, donde el migrante puede contribuir al país de origen sin necesidad de regresar físicamente, sino implícitamente en sus aportes al desarrollo. El retorno virtual ha sido recomendado por la OIM para los países en desarrollo, como forma de recuperar los aportes económicos de sus connacionales en el exterior. Ello es relevante por lo que puede significar para Cuba.
Países con mayor número absoluto de retornos
Son cuatro países de gran población y extensas migraciones, los que ven regresar anualmente a un número muy alto de emigrantes.
México es el caso paradigmático. La proximidad con Estados Unidos, destino del 97% de sus emigrantes, hace que los retornos sean constantes. Las razones incluyen deportaciones, finalización de contratos de trabajo, reunificación familiar o el ahorro suficiente para emprender una nueva vida en su lugar de origen.
China: Con una emigración de decenas de millones de personas en todo el mundo, el número absoluto de retornos es muy alto. El crecimiento económico de China atrae a profesionales cualificados (lo que se conoce como “fuga inversa” o reverse brain drain) que ven oportunidades en su país.
El caso de India es similar al chino. India tiene una de las emigraciones más grandes del mundo. Muchos indios que emigraron para trabajar en tecnología, medicina o ingeniería están regresando atraídos por el boom de los startups y las oportunidades en sectores de alta tecnología.
Rusia: Tras la invasión de Ucrania en 2022, se produjo una emigración masiva. Sin embargo, muchos están regresando debido a la dificultad para regularizar su situación en los países de acogida, la nostalgia o la adaptación a una nueva realidad económica en el exterior.
Países donde el retorno tiene un impacto demográfico o económico significativo
Has varios países donde el retorno no necesariamente es el más numeroso en cifras absolutas, pero supone un porcentaje importante de su población o una inyección crucial de capital y talento.
Vietnam es uno de ellos: tiene una emigración enorme (aproximadamente 5.3 millones de personas) y el retorno es abrumadoramente voluntario y de alta calidad. Es un caso de éxito de “fuga inversa de cerebros” impulsado por crecimiento económico sólido y un mercado laboral dinámico con salarios competitivos en ascenso. El retorno reciente está dominado por estudiantes y profesionales cualificados atraídos por el boom económico del país. El Ministerio de Educación reporta que la tasa de retorno de estudiantes vietnamitas después de graduarse en el extranjero supera el 90% para ciertos destinos como Japón y Corea del Sur, y ronda el 30-50% para quienes estudian en Occidente (EE.UU., Australia, UE).
Miles de profesionales vietnamitas regresan al país cada año para trabajar, atraídos por oportunidades en tecnología, finanzas y manufactura. Los vietnamitas que retornan son a menudo emprendedores. El capital que traen consigo es una fuente significativa de inversión extranjera directa (IED) para el país. Responden a oportunidades en sectores clave (startups tecnológicos) en particular en Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh.
Durante la crisis económica de 2008-2014, millones de jóvenes españoles, italianos y portugueses emigraron a otros países de la UE (especialmente Alemania y Reino Unido) y a Latinoamérica. Con la recuperación económica europea y la pandemia, muchos han decidido regresar, lo que se conoce como la “generación retorno”. Este flujo está rejuveneciendo la población activa y aportando nuevas destrezas adquiridas en el extranjero. Para España, “retornados” son ciudadanos nacionales que se reinscriben en el padrón municipal. Los beneficiarios de la Ley de Memoria Democrática (conocida como “Ley de Nietos”) son, por definición, uno de los grupos más significativos dentro del retorno de ciudadanos españoles que residían en el extranjero (en este caso se trata de descendientes naturalizados españoles).
Portugal es un caso similar al español, pero con una particularidad: el retorno de emigrantes a Portugal es una fuente vital de capital. Las remesas y los ahorros de quienes regresan de países como Francia, Suiza o Luxemburgo tienen un impacto directo y muy positivo en la economía local, especialmente en el norte del país.
En el actual contexto de la migración internacional, México es un país de emigración, inmigración y tránsito. Cerca de 5 millones pasan cada año por el territorio mexicano camino hacia EEUU (alrededor de la mitad de los indocumentados que ingresan a ese país). Con una población de 128,5 millones de habitantes, se estima que tiene 12 millones de emigrantes, el 9% de la población (segundo país emisor de migrantes del mundo). El 97% ha emigrado a Estados Unidos (11 millones); sumando los descendientes nacidos en ese país, alcanzan a 38,8 millones de personas de ascendencia mexicana (11,5% de la población total). Del 2018 al 2023 emigraron 1,2 millones, pero retornó el 22,6% de ellos: la mitad por reunificación familiar, 11% por motivos laborales y 1,6% por deportaciones. Pero las deportaciones por EE.UU. de mexicanos y otros indocumentados a través de la frontera sur, sumado a las infiltraciones de centroamericanos y otros por la frontera sur, crea una fuerte presión social y económica en los estados fronterizos.
El flujo de retorno a Ecuador ha sido mayoritariamente voluntario, impulsado por la crisis económica en países de destino, especialmente España, y las oportunidades de reinversión de ahorros en el país. En las últimas tres décadas en Ecuador se suscitaron movimientos significativos de migrantes, siendo España, Italia y EE.UU. los principales países receptores. Con el arribo de Rafael Correa a la presidencia en 2007, se apreció un incremento significativo en las cifras de retorno de ecuatorianos a su país natal. España, afectada por la crisis financiera de 2008 a 2012, implementó incentivos para el retorno voluntario, como el Plan Retorno Voluntario de 2008, que estableció el abono acumulado y anticipado de la prestación contributiva por desempleo a personas trabajadoras extranjeras no comunitarias, con el fin de que retornaran voluntariamente a sus países de origen.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), se estima que 104.528 personas retornaron a Ecuador entre 2018 y 2023 después de vivir más de un año en el extranjero. Entre diciembre de 2022 y diciembre de 2023, el número de retornados aumentó en 27.910 personas, pasando de 76.618 a 104.528. Los resultados de la encuesta aplicada en diciembre de 2024 por la OIM muestran que las principales razones del retorno a Ecuador son la reunificación familiar (59%), seguida de las oportunidades laborales y, en menor medida, de la terminación de contratos laborales o problemas con la documentación.
Para los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador, Guatemala) el concepto de “retorno” está dominado por las deportaciones. Las cifras de retorno voluntario son mucho más difíciles de medir y son significativamente menores. La gran mayoría de los retornados son hombres jóvenes en edad laboral.
Continuará…
Rafael Betancourt, economista, profesor universitario.
II.
III.
Experiencias internacionales del retorno de emigrantes III. El caso de Cuba
