
Canciller: Las sanciones constituyen un castigo colectivo contra todos los cubanos, no contra el gobierno
Bruno Rodríguez citó datos que indican que las consecuencias humanitarias han sido graves y han provocado miles de muertes evitables.
La Asamblea General de las Naciones Unidas se reunió el martes 7 de julio, a solicitud de Cuba, para celebrar un debate extraordinario sobre las consecuencias humanitarias del recrudecimiento de las restricciones estadounidenses al suministro de combustible y de las sanciones económicas, lo que refleja la creciente preocupación internacional de que la crisis en la isla ha alcanzado un punto crítico. Si bien la Asamblea General examina tradicionalmente el embargo de Estados Unidos contra Cuba durante su período ordinario de sesiones en otoño, La Habana solicitó este debate adicional debido a que las medidas adoptadas desde enero —en particular, las destinadas a impedir que los cargamentos de combustible lleguen a la isla— han deteriorado drásticamente las condiciones de vida y han creado lo que las autoridades cubanas describen como una emergencia humanitaria inmediata.[1]
Al dirigirse a la Asamblea General, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, sostuvo que la intensificación de las sanciones estadounidenses y de las restricciones al combustible constituye un castigo colectivo contra la población cubana, más que una presión dirigida al gobierno. Citó datos que indican que las consecuencias humanitarias han sido graves y que han provocado miles de muertes evitables, entre ellas una duplicación de la mortalidad infantil y una disminución de más del 30 por ciento en las tasas de supervivencia de los pacientes con cáncer durante el último año. Rodríguez también afirmó que, entre marzo de 2025 y febrero de 2026 —antes de la aplicación de las restricciones al combustible y de las más recientes medidas de “máxima presión”— las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos ya habían ocasionado pérdidas económicas superiores a los 8.000 millones de dólares para Cuba.[1]
El debate tuvo lugar apenas un día después de otro colapso nacional del sistema eléctrico cubano —el tercer apagón general en toda la isla en lo que va del año—, lo que puso de relieve la urgencia de la crisis humanitaria. El más reciente apagón ilustra por qué la escasez de combustible se ha convertido en una cuestión de supervivencia para millones de cubanos. Restablecer una red eléctrica nacional tras un colapso total requiere unidades generadoras capaces de reenergizar gradualmente el sistema.
Aunque Cuba dispone de unidades de generación descentralizadas diseñadas para realizar este proceso conocido como black start (arranque en negro), estas no pueden operar sin un suministro adecuado de combustible. Incluso antes del más reciente colapso de la red eléctrica, los cubanos en toda la isla soportaban apagones diarios que con frecuencia superaban las 24 horas de duración. La combinación de la escasez de combustible y de electricidad ha alterado gravemente la actividad económica y ha contribuido al desabastecimiento de medicamentos, alimentos y agua potable, al tiempo que ha debilitado el transporte, la atención médica, la educación y otros servicios públicos esenciales.[2,3]
La inmensa mayoría de los Estados Miembros que intervinieron en la Asamblea respaldaron los llamados a Washington para que revierta las medidas que han reducido las importaciones de combustible a un mínimo, interrumpido servicios públicos esenciales y acelerado el deterioro económico y humanitario de Cuba.[1] A principios de este año, expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas advirtieron que las medidas que restringen el suministro de combustible amenazan el disfrute de derechos humanos fundamentales al afectar el acceso a la electricidad, la atención médica, el agua potable, la distribución de alimentos, el transporte y otros servicios esenciales.[4,5]
El debate también se desarrolló en medio de la controversia provocada por la filtración de un cable del Departamento de Estado de Estados Unidos, revelado inicialmente por The Nation, que supuestamente instruía a las embajadas estadounidenses a presionar a gobiernos extranjeros para que se opusieran o limitaran su respaldo a la sesión extraordinaria de la Asamblea General. Según el informe, el cable diplomático ordenaba a las misiones estadounidenses desalentar la participación en el debate y advertía que los gobiernos que apoyaran la iniciativa podrían enfrentar consecuencias en sus relaciones bilaterales con Washington.[6] A pesar de esos esfuerzos, según lo informado, la resolución recibió el respaldo de 136 Estados Miembros, mientras que solo ocho países votaron junto a Estados Unidos en contra y 30 se abstuvieron.[7]
ACERE señala que este debate en las Naciones Unidas demuestra que las consecuencias humanitarias de la política estadounidense hacia Cuba han dejado de ser un asunto exclusivamente bilateral para convertirse en una preocupación de alcance internacional. Mientras los cubanos de a pie enfrentan una emergencia humanitaria cada vez más grave, el debate en las Naciones Unidas volvió a centrar la atención en el costo humano del actual estancamiento y en la necesidad de reactivar el diálogo diplomático. ACERE reitera su llamado al Departamento de Estado de Estados Unidos para que entable un diálogo serio y de buena fe con el gobierno cubano, con el propósito de abordar y buscar soluciones pacíficas y constructivas a las diferencias históricas entre ambos países.
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[1] United Nations General Assembly. Official Journal – Meetings of 7 July 2026. https://journal.un.org/en/new-york/meeting/officials/640750cb-37d7-4980-9a2b-bc7365ad791b/2026-07-07
[2] Reuters. ” Cuba restores grid but power shortfalls continue amid US fuel blockade ” July 7, 2026. https://www.reuters.com/business/energy/cuba-struggles-restore-power-island-following-nationwide-grid-collapse-2026-07-07
[3] Associated Press. “Islandwide blackout hits Cuba as its fuel reserve dwindles and aging grid crumbles.” July 6, 2026. https://apnews.com/article/a169e410e90e5cea6f9dd1dc859d6dd5
[4] Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights. “UN experts condemn U.S. executive order imposing fuel blockade on Cuba.” February 12, 2026. https://www.ohchr.org/en/press-releases/2026/02/un-experts-condemn-us-executive-order-imposing-fuel-blockade-cuba
[5]Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights, “U.S. sanctions against Cuba are endangering lives and must be lifted.” June 8, 2026. https://www.ohchr.org/en/press-releases/2026/06/us-sanctions-against-cuba-are-endangering-lives-and-must-be-lifted
[6] The Nation, “The Rubio Cable on Cuba. Inside US efforts to shut down debate at the United Nations on Washington’s economic warfare.” By Peter Kornbluh, July 1, 2026 https://www.thenation.com/article/world/trump-cuba-united-nations-state-department-leaked-cable-sanctions-humanitarian-crisis/
[7] United Nations General Assembly. “General Assembly LIVE: Debating US sanctions against Cuba. July 7, 2026. https://news.un.org/en/story/2026/07/1167883
