Reacción rápida a las recientes medidas del gobierno de los EEUU sobre Cuba

Ante la pregunta de algunos amigos sobre el significado de los recientes anuncios del Gobierno de EEUU sobre Cuba y sin tener aún toda la información necesaria, consideró que aunque no se sale de un lenguaje de confrontación con el Gobierno de Cuba, ni se han levantado las principales sanciones impuestas arbitrariamente al país, las nuevas decisiones para facilitar un mayor acceso a internet y permitir operaciones bancarias a los empresarios privados cubanos (“independientes” aclara el texto oficial) en bancos norteamericanos, es un paso en la dirección correcta, aunque, insisto, no oculta su sentido contra la estructuras estatales del Gobierno de Cuba.

Según las informaciones aparecida en medios de comunicación: “La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos autoriza además a empresarios independientes cubanos a abrir, mantener y usar cuentas bancarias en Estados Unidos. También, permitirá de nuevo las transferencias bancarias que se originan y finalizan fuera del país”.

La polémica desatada acerca del role del sector privado en Cuba, promovida fundamentalmente por miembros cubanoamericanos del Congreso, no tiene fundamentos y es solo una operación política en la lógica de presión total sobre la isla, las nuevas decisiones del ejecutivo parecen alejarse de esa posición, aun cuando no deja de expresar su propósito de confrontar con el sistema político cubano.

Hay que observar la reacción del sector “duro” anticubano en el congreso y cómo continúa el proceso, el estar en un año electoral le pone una “pimienta” adicional al hecho.

Si la decisión se mantuviera y operara con estabilidad (cuestión aún por ver) y el gobierno cubano la manejase adecuada, positiva y proporcionalmente (sin subestimar los desafíos implicado) creo que podría ayudar a mejores escenarios futuros, pero todo es muy incierto aún.

Sin embargo, no se puede olvidar que cualquier depósito o cuenta bancaria cubana (de cualquier origen) en EEUU siempre está sujeta a los movimientos de la política y hasta del ambiente político en ese país, lo cual los pone en riesgo permanente. O sea es un camino tortuoso y lleno de manipulaciones, pero cualquier movimiento positivo se debe considerar, sin olvidar los riesgos, insisto, no hay garantías.

Julio Carranza Valdés, cubano, Doctor en Ciencias Económicas.
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